viernes, 3 de julio de 2015
Ensayo sobre la obra de Mariana del Val- Patricia Vieyra
Palabras claves
Tatuaje-Amor/desamor -Huella-Ironía-Recolección
Posiblemente el termino “tatuaje” proviene del samoano “tátau”, que significa marcar
o golpear dos veces. Los tatuajes realizados en nombre del amor y sus motivos, el
tatuaje como mutilación, la laceración emparentada con el dolor fueron el germen de
las imágenes que aparecen en la obra de Mariana. Se trata de una producción abordada
desde lo autorreferencial. Cada obra está atravesada por una pena de amor que se
vincula con problemáticas de género y reflexiona acerca de su condición de mujer.
… “¿como puede alguien lacerarse por amor?” (Mariana del Val, 2015).
Además de la utilización de la estética del tatuaje como cimiento para el desarrollo del
universo de sus imágenes, encuentro en lo profundo de sus composiciones una conexión
que subyace en la etimología de la palabra. Es como si en algún lado, no en su cuerpo,
tuviera la necesidad de dejar marcado, de manera permanente, como lo hacen los
tatuajes, las secuelas del amor o el desamor. El golpear dos veces, el segundo golpe es
en su obra, allí quedo la huella.
Sus obras son de colores vibrantes, saturados, cargadas con una gran dosis de humor e
ironía que se ve reforzada por los títulos que en un juego de narrativa completan la idea.
Nada se percibe en ellas que hable del dolor o la tristeza, como si detrás de la intensidad
del colorido, detrás del humor, irradiara con la misma fuerza la necesidad de
transformar las penas de amor para exorcizarlas.
El hombre y la mujer están siempre presentes en sus composiciones. Una mujer se
repite de manera sistemática, ella, todas ellas. Tan iguales, tan distintas, son todas las
mujeres que habitan el interior de Mariana, frecuentemente representadas como
nadadoras, nadando a favor, nadando en contra de la corriente, entre olas agitadas o
flotando plácidamente en agua calma.
La presencia del hombre es sugerida a través de estereotipos que tradicionalmente han
sido vinculados a lo masculino, como los autos, o representados también con formas
fálicas, como siluetas de faros.
Su producción mas reciente “Penas de amor y otros asuntos importantes” se vincula con
procesos de acumulación, recolección, se trata de coleccionar penas de amor ajenas y
clasificarlas asociando estos procesos con actos performáticos. Luego de la clasificación
las penas son guardadas y archivadas en un mueble especialmente diseñado para
contenerlas. En un futuro todos estos pesares serán utilizados como disparadores para
nuevas producciones, que acompañarán a sus penas. Al fin y al cabo en asuntos de amor
nunca nos encontramos solos en su padecimiento.
Patricia Vieyra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)